Cómo saber mi tono de base
Un tono de base junta dos cosas: qué tan clara u oscura es tu piel y su subtono. Si fallas en la primera, la base se nota como una máscara. Si fallas en la segunda, el tono está bien y aun así la cara se ve naranja, gris o rosada junto al cuello. Por eso Maybelline dice que a veces un producto “del mismo tono” no termina de encajar, y por eso conviene averiguar las dos antes de comprar.
La herramienta de arriba estima ambas con tu cámara y una hoja blanca, y te da una familia: uno de siete niveles de profundidad, un subtono y la letra con la que suele aparecer. Es una familia y no un producto. No te vamos a decir qué frasco comprar, porque una cámara no puede prometer eso con honestidad, y cualquier coincidencia exacta con una marca sería inventada. El último paso siempre es una raya de base en tu cara.
Qué significan las letras del tono
Aquí está la trampa que más dinero cuesta. Casi todo el mundo usa estas palabras así: frío es rosado y cálido es dorado. L’Oréal Paris México ni siquiera usa esas palabras y habla directo de subtono rosado, dorado y neutro. Pero M·A·C, cuyas letras verás en muchas tablas de equivalencias entre marcas, las usa al revés.
| En la etiqueta | Lo que se entiende casi siempre | Lo que significa en M·A·C |
|---|---|---|
| C | Cool, frío: rosado | Piel olivácea o con tendencia amarilla |
| NC | Poco común fuera de la marca | Neutral Cool: beige dorado |
| N | Neutral: en medio | Beige |
| NW | Poco común fuera de la marca | Neutral Warm: beige rosado |
| W | Warm, cálido: dorado | Piel rosada |
Según Trendencias, en M·A·C si tu piel tira a amarillo o dorado te corresponden los tonos C y NC, y si tira a rosa, los W y NW. Justo lo contrario de lo que indica el resto. Así que puedes hacer todo bien, descubrir que tu piel es dorada, buscar “warm” en esa marca y salir con un frasco rosado. El número que acompaña a la letra va de claro a oscuro, y tampoco se traduce entre marcas.
Nuestro resultado te da una letra entre C, N, W y O, y te dice cómo suele aparecer: C como frío o rosado, N como neutro, W como cálido o dorado, O como oliva. Esa es la convención más común y no vale para todas las marcas. Si la etiqueta dice solo una letra, busca en la página de la marca qué quiere decir antes de creerle. Confía en el color que ves en el frasco y, sobre todo, en tu piel.
Dónde se prueba la base
En la mandíbula. No en el dorso de la mano ni en la muñeca, que suelen ser de otro color que tu cara. Mi Colorometría lo dice tal cual: en la mandíbula con luz de día, nunca en la mano. L’Oréal México también recomienda comparar a un costado de la mandíbula y bajo buena luz. La mandíbula funciona porque está entre tu cara y tu cuello, y una buena base tiene que unirlos sin que se vea el salto.
Lo que buscas es una raya que desaparezca. Mira cómo se ve eso:
La piel
cerca
muy cerca
muy cerca
muy cerca
cerca
cerca
muy cerca
casi idéntico
muy cerca
cerca
cerca
muy cerca
muy cerca
muy cerca
cerca
Fíjate en dos cosas. Un cambio de temperatura se nota aunque el tono sea perfecto: mira las filas rosada y dorada en la columna central. Y una diferencia de cuatro puntos en cualquier dirección ya suele distinguirse si la miras con calma. Por eso conviene hacer varias rayas y comparar, y no decidir con una sola.
Cómo hacerlo sin que te engañe la tienda
- Lleva tres tonos, no uno. El que crees que es tuyo y uno a cada lado.
- Busca una ventana. La luz del mostrador favorece a casi todo. Si te dejan, sal a la calle con el espejo de tu bolsa.
- Espera. L’Oréal México advierte que una base puede oxidarse al contacto con tu piel y oscurecerse un poco, así que no elijas el tono que ya se ve más oscuro. Vuelve a mirarla después de unos minutos.
- Pide una muestra si puedes. Maybelline recomienda probarla a la luz natural antes de comprar. Usarla un día entero dice más que cualquier mostrador.
Cómo leer el nombre de una base
Los nombres ayudan todavía menos que las letras. Beige, natural, arena, miel o canela quieren decir lo que cada marca decida, y un mismo número no equivale entre una línea y otra. Trendencias cuenta que en internet hay muchas tablas que comparan los tonos de una marca con los de otras: sirven de orientación, y nada más. Lo que sí puedes usar es lo que tienes delante. L’Oréal México recuerda que sus envases tienen una ventana para ver el tono: pon el frasco junto a tu mandíbula, olvida la palabra y mira el color.
Si tu cara y tu cuello no coinciden
Le pasa a mucha gente. La cara recibe más sol que el cuello y suele estar más roja o más manchada. Por eso la prueba va en la mandíbula, justo donde se encuentran. Si tu cuello es más claro que tu cara, busca un tono entre los dos y extiende la base un poco hacia abajo, para que no se vea la línea. Si tu cara es la más clara, parte de ella y no de tu cuello. La meta es que nadie note dónde termina tu base. No necesitas que tu cara sea de un solo color.
¿Mi tono de base cambia en verano?
Puede cambiar. Maybelline advierte que tu tono de piel puede variar según la temporada y que quizá necesites ajustar tu base entre verano e invierno. Hay dos salidas: tener dos tonos y mezclarlos en los meses de transición, o repetir la prueba de la mandíbula cuando notes que tu base de siempre se ve demasiado clara o demasiado oscura. El subtono es lo que más gente da por fijo. Aun así, un bronceado cambia lo que ves, así que vale la pena revisar las dos cosas.
Base y corrector no se eligen igual
El corrector va con tu base, y hasta aquí todos coinciden. Sobre cuánto más claro debe ser, las fuentes difieren: Maybelline habla de uno o dos tonos más claro que la base, y Mi Colorometría, para piel oliva, de medio tono y del mismo fondo. Maybelline agrega una pista práctica para las ojeras: si son azuladas, un corrector con subtono durazno; si son cafés, uno con subtono amarillo. Empieza por lo más sutil y súbele solo si hace falta.
Cómo elegir base si no puedes probarla
Comprar en línea o en la farmacia es la realidad de mucha gente, y ahí la raya no existe. Lo mejor que puedes hacer es llegar con tu familia ya sabida, desconfiar un poco de las fotos de la marca y comprar donde se pueda devolver. Si hay dos candidatas, escoge la más cercana a tu cuello y no a tu cara, porque tu cara suele estar más roja o más manchada por el sol. Nuestros números no van a resolver esto por ti: una foto de un frasco en una pantalla tiene todos los problemas que ya conoces.
Qué mide la herramienta, y cómo traduce
Con la cámara, te pide una hoja de papel blanco, corrige el color de tu cámara y mide tu mejilla, tu frente y tu mandíbula en varios cuadros. Sin hoja, o con una foto, calcula la luz y te avisa que el resultado es menos confiable. Después te hace dos preguntas sobre tu joyería y tus venas, y da una familia. Su profundidad sale de la luminosidad de tu piel, en estos siete escalones:
Hay tres límites que debes conocer. Tu cámara y tu pantalla mueven el color, así que tu familia es una estimación de una imagen con una luz. El subtono es lo más difícil de medir, sobre todo sin hoja. Y no lo hemos comprobado comparando con bases reales en personas reales, así que te sugerimos también los escalones de al lado: si dudas, prueba los tres.
Por qué a veces tu tono no existe
Si tienes la piel muy oscura o muy clara, quizá ya sabes lo que es buscar y no encontrar. No es tu impresión. En 2018 The Pudding midió la luminosidad de los tonos de base en los sitios de varias marcas: Fenty y Make Up For Ever tenían 40 tonos cada una, pero 31 de los de Make Up For Ever caían entre 60 y 90 de luminosidad, y ni siquiera Fenty llegaba al rango más oscuro, de 10 a 20, que sí cubrían Maybelline y L’Oréal. Son datos de 2018, los autores los llaman una medida aproximada y no toman en cuenta el subtono, pero la forma del problema se entiende.
Además, lo que aparece en el sitio de una marca no siempre es lo que llega a tu tienda. Si tu piel es morena con matiz oliva, Mi Colorometría anota que la mayoría de las bases se fabrican en rosado o en dorado y que a la piel oliva le quedan naranjas o grises, y sugiere buscar las que indiquen un tono oliva o neutro verdoso. Mezclar dos tonos es una salida legítima: una base apenas más clara con una apenas más oscura, o una dorada con una rosada, hasta que la raya desaparezca.
Después de la base
Si no sabes tu subtono, empieza con el test de subtono, y si quieres un número para tu tono, con cómo saber mi tono de piel. La guía del subtono y la del tono de piel explican las dos ideas con calma. Una vez resuelta la base, lo que sigue es lo que va encima: el tono de labial se elige con las mismas pistas.


